Esta postura española ante la próxima Cumbre Mundial de Microcrédito se ha centrado en tres puntos básicos: la protección del cliente, los sistemas de garantías, el protagonismo de la mujer en las microfinanzas y el reclamo a la audacia en estos momentos de crisis.

Rodríguez ha incidido en que la cumbre tiene lugar en un momento "muy especial", con una crisis global y financiera como telón de fondo que pone en el "primer orden el debate y la reflexión sobre el papel del sistema financiero, que ha fallado y que ha puesto en jaque y ha trasladado al sistema productivo todos sus deficiencias".

Se trata de debatir sobre "la función social y el papel de un sistema financiero que sirva a los ciudadanos", a la lucha contra la exclusión social, también en los países desarrollados, ya que dos terceras partes de los pobres del mundo viven en países desarrollados o emergentes, ha reflexionado la secretaria de Estado.

Para Soraya Rodríguez sería un "error" centrarse sólo en las consecuencias de la crisis sin hablar de sus causas y sin "abordar serios cambios en el sistema financiero" para poner en primer lugar su "su función social".

En esa línea, la postura española en la cumbre camina por una doble vía, la que mira hacia afuera, hacia el microcrédito como elemento de cooperación al desarrollo, en el que España es el segundo país donante bilateral tras Alemania, y la que se dirige hacia dentro, con más de 46 millones de euros concedidos en el último ejercicio revisado.

La postura española en las microfinanzas en el ámbito de la cooperación al desarrollo se articula en torno a ocho puntos que ha resumido el jefe del departamento de Asuntos Multilaterales de la Agencia Española de Cooperación (AECID), Moisés Martín.

Un sistema financiero inclusivo, con derecho de todos de acceso al préstamo; las microfinanzas como instrumento de lucha contra la pobreza; la aplicación de directrices y buenas prácticas, con códigos de protección del usuario; iniciativas cuidadosamente diseñadas para no trasladar a los usuarios todo el riesgo son algunas de las propuestas de la vía exterior española.

El documento que se ha presentado esta mañana es el resultado de una comisión de trabajo en la que han participado decenas de organizaciones y plataformas. La posición española reúne los elementos básicos de acuerdo en torno a la práctica microfinanciera, tanto en España como en nuestra cooperación internacional.

 Continuar trabajando

La Secretaria de Estado ha manifestado que el reto de las administraciones, las Entidades Sociales de Apoyo al Microcrédito (ESAM) y las cajas de ahorro es seguir trabajando e invirtiendo recursos en la consolidación de los microcréditos en España. Ha manifestado, además, que España debería apostar por las microfinanzas como un instrumento eficiente para potenciar el autoempleo, fomentar la inclusión financiera y reducir la pobreza.

 En este sentido, la posición española defiende que las mujeres representan el colectivo más vulnerable frente a la pobreza y son las principales beneficiarias de las microfinanzas, además de constituir el grupo de beneficiarias que mayor índice de devolución del préstamo presenta. Para ello, es importante articular de forma coordinada y coherente las actuaciones microfinancieras y otras acciones de lucha contra la pobreza y la exclusión, sobre todo si forman parte de un proceso más global de acompañamiento de los beneficiarios.

 En el encuentro, la Secretaria de Estado ha destacado los beneficios que generan este tipo de financiación. Las microfinanzas constituyen un poderoso instrumento con retorno social a largo plazo y, al mismo tiempo, impulsan el crecimiento económico, generan empleo y alivian el gasto público a corto plazo.

 La máxima representante de la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional ha indicado que la posición española aboga por la existencia de una legislación para el sector microfinanciero. A través de este marco normativo, se desarrollará la implantación de programas adecuados a las necesidades que hoy precisan de cobertura. Esta legislación, además, permitirá la actuación de instituciones monetarias financieras para que puedan conceder créditos.

 El posicionamiento estratégico de España ante las microfinanzas contempla también el desarrollo de estructuras de apoyo públicas que provean garantías a la financiación e impulsen y refuercen la actividad no financiera. El planteamiento español también propone un mayor enfoque social de las instituciones participantes en el sector y de los instrumentos utilizados, así como una mayor implicación del Estado y las Administraciones Públicas en el sector.

 La Secretaria de Estado ha resaltado la importancia de incrementar la protección al cliente con el objetivo de evitar o eliminar el sobreendeudamiento. Además, en este posicionamiento, Soraya Rodríguez ha destacado la labor y el apoyo por parte de la Administración Pública y de la Unión Europea para el fortalecimiento de las capacidades del sector incluidos sus beneficiarios. EFE-AECID