La primera sesión plenaria de la pista española en la V Cumbre Mundial de Microcrédito se ha convertido en un escenario para analizar las lecciones aprendidas en esta materia, con un análisis externo de la vía española que ha desgranado desde el grupo consultivo de asistencia a la pobreza, el CGAP, Antonique Koning.

El jefe del departamento de Cooperación Multilateral de la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo, la AECID, José Moisés Martín insistió en que el camino para mejorar e innovar en la ayuda a la cooperación se encuentra en la práctica de una financiación responsable, que implica la necesidad de trabajar en moneda local, diversificar los mecanismos de financiación, pasando del mero crédito a la aportación de capital, fomentar la transparencia en el sector, y diversificar el mapa de actuación española. Además resaltó la importancia que tendrá para ello el Código de Financiación responsable recientemente aprobado dentro del Fonprode.

Martín, también ha destacado el reto  que tiene la cooperación para el desarrollo de crear una plataforma española en microfinanzas, con el fin de mejorar la gestión de conocimientos del sector, que puede representar una gran ayuda para su extensión. Además resaltó la importancia del

Tareas pendientes

La especialista en microfinanzas del CGAP, Antonique Koning, ha resaltado que otro de los trabajos que tiene por delante la cooperación española es contar con indicadores de resultados de las ayudas, así como fomentar las alianzas entre lo público y lo privado, que las subvenciones que se otorgan generen realmente un cambio en el desarrollo de las personas o que éste sea más rápido, y crear una plataforma española para mejorar la gestión de conocimientos del sector.

En esta sesión se han detallado experiencias de fundaciones y organizaciones no gubernamentales españolas que trabajan en el marco de la cooperación al desarrollo, con la lectura común de que el microcrédito por sí sólo no basta como arma para luchar contra la pobreza, debe incluirse en estrategias más amplias de desarrollo, debe contar con las comunidades locales a las que se dirige, y ser sostenible en el tiempo.

Pobreza con cara de mujer y niño

Desde la Fundación Microfinanzas del BBVA, con presencia en seis países de América Latina, donde la pobreza tiene cara de mujer y de niño, el director de análisis y estudios de la entidad, Giovanni di Placido, ha detallado que de su millón de clientes, cerca del 70 por ciento son mujeres, "excelentes pagadoras" para las que el canal de las microfinanzas es "casi el único que tienen para acceder al mercado laboral".

Aunque las microfinanzas no son la panacea contra la pobreza, "los impactos en la mejora del nivel de vida, e indicadores de la pobreza, salud y educación son alentadores", ha resumido.

 25 años de experiencia

Desde la ONG CODESPA, la directora del departamento de investigación e innovación social, María Jesús Pérez, ha apostado, en la línea de la mayoría de los intervinientes, porque los microcréditos se enmarquen en estrategias de desarrollo más amplias, o su impacto será limitado.

Pérez ha abogado por la innovación en los productos financieros, con las experiencias de CODESPA en infraestructuras de riego de bajo coste o el alquiler con opción a compra aplicado al ganado. (Apoyo EFE).